CALCULA TU GRASA CORPORAL
La composición corporal es la manera en que los diferentes tejidos que componen nuestro cuerpo se encuentran distribuidos. Es decir, nos dice cuanto de nuestro peso corporal es masa muscular, cuanto grasa y cuanto pesan nuestros huesos. Es una mejor manera de monitorear los progresos de nuestros entrenamientos, que solamente el peso corporal.
¿POR QUÉ DEBEMOS PREOCUPARNOS POR LA CANTIDAD DE GRASA, HUESOS Y MÚSCULO EN NUESTRO ORGANISMO?
Tener demasiada grasa corporal supone más y peores repercusiones en la salud general de un individuo que la puramente estética o la influencia negativa sobre el rendimiento atlético. El exceso de grasa está asociado con un aumento del riesgo de padecer cardiopatías, diabetes, algunos cánceres y muchos otros problemas de salud.
Si bien muchos expertos siguen discutiendo sobre la cantidad ideal de grasa corporal, el hombre debe esforzarse en permanecer entre el 12 y el 18% y la mujer entre el 16 y el 26% ya que éstos son los porcentajes recomendados como saludables por el Colegio Americano de Medicina del Deporte (American Collage of Sports Medicine). Por naturaleza las mujeres acumulan más grasa que los hombres debido a la función reproductora que desempeña su organismo. Los atletas de competición, por regla general, presentan una cantidad de grasa corporal más o menos por debajo de estos porcentajes en función del deporte que practiquen y de su estructura genética.

Al utilizarse el porcentaje de grasa corporal como medio de monitoreo de un entreno, recuerda que es mejor centrarse en una mejora desde su punto de partida en lugar de obsesionarse con el porcentaje actual de grasa y compararlo con los porcentajes estándar. Un objetivo a largo plazo podría ser progresar en la dirección correcta respecto al punto de partida. Además, muchos “expertos en grasa” argumentan que no es necesario encontrarse dentro de estos porcentajes para poder considerarse un individuo sano. No obstante, será más sencillo, conseguir resultados positivos en un entrenamiento y gozar de buena salud si tu porcentaje de grasa corporal se sitúa dentro de los límites establecidos ¡Un exceso de grasa no es bueno para la salud! La mejor manera de rehuir el porcentaje de grasa corporal es a través del ejercicio aeróbico. También puedes ayudarte con L-Carnitina, cuya función es servir como transportador de ácidos grasos para que sean utilizados como energía.
La manera más sencilla y útil de calcular la cantidad de grasa y poder realizar los monitoreos periódicos de control y avance es utilizar el calibrado o una cinta métrica. Ambos métodos son sencillos y baratos. Existen otros métodos como la bioimpedancia eléctrica y el pesaje hidrostático pero su costo es mayor y no todos tienen acceso a estos instrumentos. Comprender las ventajas y los inconvenientes de muchos de los métodos utilizados para demostrar la pérdida de peso ayudará a descubrir la razón por la cual el calibrador y la cinta métrica son las herramientas de medición más indicados.
PESO CORPORAL.
Controlar diariamente las fluctuaciones del peso puede llegar a volverte loco, ¡si no lo estas ya! El peso corporal (también llamado peso de báscula) se determina utilizando la báscula del baño. De todas formas, el peso no explica todo y puede llevarte por mal camino. Tu peso puede aumentar o disminuir unos pocos gramos en función de si has comido o bebido poco o mucho antes de pesarte o si has ido al baño hace poco. Las fluctuaciones en el peso corporal son muy corrientes durante el ciclo menstrual normal de las mujeres. La ropa también puede dar lugar a variaciones del peso en cantidades variables. Si utilizas la báscula para pesarte, hazlo con poca frecuencia. Para mejorar la regularidad y poder comparar tu peso con pesos anteriores, es mejor pesarse siempre en el mismo momento del día (por la mañana antes de desayunar es un buen momento), utilizando siempre la misma báscula y llevando puesta la misma ropa o incluso ninguna.

Dicho esto, pesarse de vez en cuando (una o dos veces por semana), puede evitar un aumento de peso. Si consideras que se trata de una fluctuación variable (por ejemplo, una retención de líquidos, en las mujeres durante la menstruación), comprueba la cantidad de grasa corporal con el calibrador de grasa o con una cinta métrica. Si la cantidad de grasa ha aumentado, será necesario realizar un cambio radical inmediato. Las personas que pierden mucho peso con éxito dicen que el secreto consiste en contrarrestar inmediatamente cualquier pequeño aumento de peso.
PORCENTAJE DE GRASA CORPORAL.
El porcentaje de grasa corporal puede determinarse mediante uno de estos tres conocidos métodos: peso hidrostático, impedancia biselé ricos emitidos a través del tejido no graso (como el músculo) tienen mayor conductividad que los emitidos a través del tejido graso. No permitas que los electrodos conectados a tu cuerpo y la compleja impresora te convenzan de que este test es rápido, sencillo y exacto. Los resultados pueden variar mucho entre un test y otro (hasta un 40%). Se cree que muchos de los cálculos realizados con la impedancia bioeléctrica son inexactos. De hecho, no se conoce ningún estándar industrial que cree fórmulas para este tipo de máquinas (vienen programadas en la computadora) y los resultados exactos dependen parcialmente de la ecuación utilizada. En otras palabras, la precisión de la información emitida por las máquinas es directamente proporcional a la exactitud de las fórmulas de las que se deriva.

El test de la impedancia bioeléctrica es menos exacto que la “inmersión” y que la medición de los pliegues cutáneos debido a que, en caso de delgadez, tiende a sobreestimar la grasa corporal y a subestimarla en caso de obesidad.
MEDICIÓN DE LOS PLIEGUES CUTÁNEOS.
Es la prueba más habitual. El calibrador recuerda vagamente los pellizcos, aunque por suerte no hace tanto daño. Para medir la grasa, es necesario despegarla del músculo con firmeza, aunque en ningún caso se debe llegar a sentir dolor. Un indicador en el calibrador calcula el espesor de la grasa (un pliegue está formado por las dos capas de piel pellizcadas más la grasa). Para calcular un porcentaje en grasa aproximado, la mayoría de las pruebas necesitan entre tres y siete mediciones diferentes.
MEDICIÓN DE LA GRASA CORPORAL UTILIZANDO LOS PLIEGUES CUTÁNEOS.
Realizar la medición de los pliegues cutáneos es muy sencillo. Existen muchas marcas y tipos de plicómetros en el mercado, los más exactos desde luego son los electrónicos, pero dentro de los sencillos podemos señalar el Slim Guide. Existen una gran variedad de protocolos para estimar el porcentaje de grasa corporal basado en la psicometría. Uno de los más populares es el del Dr. Andrew Jackson y el Dr. Michael Pollock. Algunos protocolos utilizan tres medidas, otros cuatro, otros siete, incluso hay algunos que utilizan más de 10 pliegues. De manera general, mientras más pliegues se utilicen más confiables será el resultado. Al comparar los resultados obtenidos con diferentes porcentajes puede existir una variación de hasta cuatro puntos porcentuales. Lo importante es utilizar el mismo protocolo en las evaluaciones que se le hagan a un paciente para evitar estas variaciones y tener un parámetro confiable de evaluación.

Con ayuda de la tabla que desarrollaron los investigadores Dr. Andrew Jackson y el Dr. Michael Pollock, podrás relacionar una única medición realizada sobre la cadera (la cresta iliaca) con la edad y con ello obtener tu porcentaje de grasa corporal. La investigación ha demostrado que esta medición localizada representa con exactitud la cantidad total de grasa del organismo. Cualquier profesional de la condición física sabe que el porcentaje de grasa corporal debe ser controlado. Con este procedimiento, calcular la grasa corporal te resultará sencillo y más eficaz, solo te llevará unos segundos y puedes realizarlo ya sea en el gimnasio o en tu casa.
Sigue estos tres pasos para usar el calibrador de pliegues cutáneos:

Recuerda que la mejor manera para lograr un cambio en la composición corporal es a través del ejercicio y una alimentación equilibrada. El programa de entrenamiento debe incluir tanto ejercicio de fuerza para estimular el crecimiento y tono muscular como ejercicio aeróbico para utilizar las reservas de grasa corporal para formar energía. Como ya mencionamos la L-Carnitina es un excelente suplemento para ayudarte a esto. Te recomendamos tomar por lo menos 500mg. antes de tus entrenamientos.
Azúcar: El Dulce Asesino
Desde la antigüedad se extrae el azúcar de
caña. Se supone que esta planta de caña de azúcar se cultivaba en la India, y
fue conocida por los griegos y los romanos como miel de la India. Los chinos
también conocían el proceso de extracción y refinamiento de la caña de azúcar
desde tiempos remotos.
En la actualidad, Cuba, la mayor isla de las Grandes Antillas es uno de los principales países productores de caña de azúcar, de la que el hombre ha sabido obtener el alcohol para producir el aguardiente de caña, que después de un largo proceso da lugar a la bebida nacional cubana: el ron.

Hoy en día se denomina azúcar a todos los hidratos de carbono que se disuelven en agua con facilidad; son incoloros, inodoros y normalmente cristalizables. Todos tienen un sabor más o menos dulce.
Los azúcares importantes son la glucosa, la lactosa y la maltosa, y el más importante: la sacarosa, llamado también azúcar de caña, aunque a veces no proceda de la caña de azúcar. Se lo utiliza para dar sabor dulce a las comidas y en la fabricación de confites, pasteles, conservas, bebidas alcohólicas y no alcohólicas, y muchos otros alimentos. Como material alimenticio básico, la sacarosa suministra aproximadamente un 13% de la energía que se deriva de los alimentos. Su valor y su papel en la dieta humana son polémicos.
De una vez que quede claro: el ingrediente que más daño hace en la dieta moderna no es la grasa. Es el azúcar.

No es una broma. La grasa se ha considerado más de lo debido como una “amenaza para la salud” pero es muy posible que la atención se haya centrado en el lugar equivocado. Las dietas altas en azúcar están ligadas a mayores riesgos de diabetes, Alzheimers, algunos tipos de cáncer y a la obesidad.
Los efectos del azúcar son: Deprime el sistema inmune, envejece el cuerpo, crea inflamación, y contribuye a tener ganas locas de comer más azúcares, cambios raros de humor, síndrome premenstrual y una cantidad de otros problemas.
Las
noticias sobre las cantidades que se consumen de azúcar tampoco son buenas.
Encuestas muestran que el norte americano promedio consume 20 cucharaditas
diarias. El azúcar es ahora el 15% de las calorías que consume el adulto y el
20% de las que consumen los adolescentes. No propiamente un ejemplo de
alimentación saludable.

¿Por Qué Causa el Azúcar Tanto Problema?
Empecemos por la insulina. Cuando come azúcar, su azúcar en la sangre aumenta (rápido) e inmediatamente su páncreas sale a la acción. Responde al aumento de azúcar en la sangre secretando la hormona insulina, cuyo trabajo- entre otras cosas- es sacar rápido ese azúcar del la sangre, llevándolo al los músculos, donde puede ser usado como energía.
La razón de esto último es que si se deja permanecer el azúcar en la sangre, causa mucho daño- creando compuestos que en último término obstuyen las arterias.
Hay dos problemas con la forma en que su cuerpo maneja el azúcar. Primero, la mayoría de nosotros no usa eso músculos lo suficiente como para gastar toda esa energía, de tal manera que eventualmente eso músculos cierran sus puertas a más azúcar.

Entonces, o ese azúcar se convierte en grasa acumulada en nuestro cuerpo o permanece en nuestra sangre (como esperando que suceda un accidente)
El Segundo problema es que la pequeña cantidad de insulina necesaria para manejar una cantidad moderada de azúcar, que viene de una comida natural- por ejemplo una manzana- no es suficiente para manejar una dieta de muffins de 900 calorías “sin grasa”. Ni hablar de alimentación saludable....

Entonces el páncreas tiene que soltar más y más insulina para hacer su trabajo, y los niveles altos de insulina crean otro montón de inconvenientes para su salud. Por ejemplo, la insulina le ordena a los riñones que retenga el sodio, aumentando al presión de la sangre.
Lo Malo de la Insulina
Niveles altos de insulina crónicos se han relacionado con el Síndrome Metabólico (una situación “pre-diabética” que aumenta los riesgos de enfermedad del corazón). Es solo una pequeña lista…
Pero no estamos hablando sólo del azúcar común la que tiene todos estos efectos en el cuerpo. Algunos de los que más suben el azúcar en la sangre son puré de papas, los panes, arroz, jugos de frutas, pancakes, todos los postres, las harinas y granos.

El azúcar no solo no tiene ningún valor nutritivo sino que es anti-nutritivo. La razón: cuando el azúcar se encuentra en estado natural en comidas como las frutas, viene acompañado de vitaminas, minerales y enzimas necesarias para su digestión.
Pero cuando se encuentra en cualquiera de las comidas artificiales no contiene ningún valor nutritivo. En realidad su cuerpo tiene que “prestar” nutrientes de sus “bodegas”.

Esta es una de las razones por la que se considera que el azúcar es un depresor del sistema inmune (importante en el cáncer).
Para poder metabolizar el azúcar hay que gastarse los nutrientes que su cuerpo necesita para mantener su salud. Si todavía cree que el azúcar no es adictivo, piénselo mejor. Investigadores han encontrado que el cerebro de ratas cambia como respuesta al azúcar.
Ratas a las que se les dejó que se saciaran con azúcar mostraban señas de “abstinencia”. Las investigaciones han mostrado que el azúcar dispara la producción de opiodes naturales en el cerebro.

Ya sea el azúcar una verdadera “adicción” o una “dependencia”, está por discutir. El hecho es que el consumo de azúcar es un gran problema en mucha gente.
Es muy posible que sea poco práctico eliminar todo el azúcar y harinas de su dieta pero puede ser importante que usted reevalúe las cantidades que actualmente consume para evitar sufrir daños mayores en su futura salud. ¡Su cuerpo y su cerebro se lo agradecerán!
El Peligro de las Dietas Mágicas (Segunda parte)
La información de remedios y dietas para adelgazar que vamos a comentar, se amplía día a día y procede de prensa, revistas especializadas y divulgativas, libros que tratan sobre el tema y también folletos publicitarios recogidos en herbolarios y farmacias.
Existen sistemas para todos los estilos y gustos; se han encontrado más de 60 dietas específicas distintas, además de todas aquellas combinaciones de alimentos o menús a los que se atribuye la cualidad de adelgazar y que, prácticamente en cada revista y cada mes, se nos presentan.
Hay que destacar que la mayoría de los libros sobre dietas están escritos por personas ajenas al campo de la nutrición: hombres de negocios, artistas famosos, cantantes..etc, que cuentan sus propias experiencias intentando justificarlas, en muchos casos, mediante explicaciones bioquímicas incorrectas e incluso falsas. Por otro lado, la descripción de muchas de ellas es imprecisa y no hay manera de saber cuáles son los alimentos recomendados y mucho menos las cantidades de los mismos. La eficacia de estas dietas es, en muchos casos, del todo increíble, ya que algunas de ellas prometen pérdidas de peso de hasta un kilo al día.
Aunque la clasificación de las dietas encontradas puede hacerse desde múltiples y variados puntos de vista (características de sus componentes, efecto conseguido, procedencia, composición,etc.), se ha elegido como criterio para su clasificación, el fundamento al que atribuyen su eficacia. Así, se podrían dividir en diversos subgrupos:
1.2.1. Dietas hipocalóricas desequilibradas
1.2.2. Dietas disociativas
1.2.3. Dietas excluyentes
HIPOCALÓRICAS DESEQUILIBRADAS
Hay una serie de dietas con nombre propio que, de hecho, contienen un bajo contenido en energía, pero que son desequilibradas. Entre ellas, describiremos las siguientes:
Dieta de la Clínica Mayo"
En
primer lugar, hay que señalar que esta dieta no tiene nada que ver con la
prestigiosa clínica, pero utiliza su nombre con el fin de obtener
prestigio y seriedad. Es muy baja en calorías: aporta 600-800 y se
caracteriza por un elevado consumo de huevos (de 4 a 6 al día) y la exclusión
absoluta de productos lácteos.
Es
una dieta muy desequilibrada que puede provocar un grave deficit de calcio,
ya que no llega a cubrir ni siquiera el 30% de las ingestas recomendadas (IR). Por
supuesto tampoco sería recomendable para personas con elevados niveles de
colesterol.
"Dieta de Victoria Principal".
Programada
para siete días, y con el fin de perder 4-5 kg, es una dieta muy baja en calorías
pues
está compuesta de ensaladas. Su autora, una conocida actriz de cine cuyos
conocimientos en nutrición desconozco, aconseja no realizar la dieta durante la
menstruación.
"La cura Waerland”
Una cura de hambre muy drástica es la que propone Ake Waerland, algunos autores la denominan como "sauna para el estomago y el intestino", y que consiste en que durante dos días no se puede tomar otra cosa que agua fresca de manantial, papas, apio, semillas de lino hortalizas. Supone un consumo calórico total que no supera las 600 kcal. Las dietas hipocalóricas, especialmente si son desequilibradas, no son inofensivas, pero pueden dar lugar a una serie de alteraciones. Provocan un efecto rebote que se traduce en un aumento de masa grasa y pérdida de masa muscular (NIH, 1993). Por otro lado, suelen ser monótonas y su principal peligro es que es muy difícil cubrir las necesidades de todos los nutrientes consumiendo menos calorías de las necesarias (Fishler & Drenick, 1987). Además, es bien sabido que al reducir la cantidad de energía, el organismo también reduce su gasto metabólico basal. También se ha demostrado que las dietas con un contenido muy bajo en calorías pueden ocasionar una hipoglucemia reactiva e intolerancia a la glucosa cuando los sujetos son sometidos a una sobrecarga de la misma, e incluso complicaciones más serias como arritmias cardiacas (NIH, 1993). Otro problema del consumo de dietas hipocalóricas es que su utilización de modo crónico es un factor de riesgo para la aparición de trastornos alimentarios tan frecuentes en nuestras sociedades desarrolladas como la anorexia nerviosa y la bulimia (Story et al, 1991).
Efectos secundarios de una reducción energética drástica:
-Trastornos metabólicos
Cetosis
Crisis de gota
Acidosis láctica
-Alteraciones gastrointestinales
Náuseas
Vómitos
Diarreas
- Alteraciones cardiocirculatorias
Arritmias
Hipotensión ortostática
-Alteraciones dermatológicas
Sequedad del pelo
Fragilidad de uñas
Pérdida de cabello
-Trastornos neuropsíquicos:
Intolerancia al frío Insomnio Ansiedad Irritabilidad Depresión Distorsión de la imagen corporal
DISOCIATIVAS
Se basan en la teoría de que los alimentos no engordan por sí mismos sino al consumirse según determinadas combinaciones, por lo que se puede comer de todo pero no durante la misma comida. Estas dietas reniegan de las calorías e incluso pretenden desafiar el primer principio de la termodinámica. No limitan la ingesta de alimentos energéticos sino que tratan de impedir la absorción y utilización de la energía y nutrientes procedentes de los mismos y ello dicen conseguirse no consumiéndolos a la vez (disociación de los alimentos).
De igual manera, al concretar en el estudio del sistema digestivo y, dada su complejidad, pudiera parecer que los procesos que tienen lugar en el mismo se realizan de manera aislada existiendo una digestión independiente para los diferentes nutrientes, que es lo que preconizan las dietas disociativas. Así, existiría una digestión para los hidratos de carbono, otra para las grasas y otra para las proteínas, minerales o vitaminas, independientes entre sí, cuando la realidad es que la digestión actúa como un todo y los procesos que la componen están absolutamente armonizados siendo su función, precisamente, digerir una dieta en la que van a aparecer estos componentes conjuntamente.
Pero el éxito inicial de estas dietas es fácil de comprender, pues "ordenan" los hábitos de personas habituadas a comer desordenadamente y, lo que es más importante, la estimación de su contenido calórico indica que la mayoría de ellas son hipocalóricas. Las dietas disociadas podrían conducir a deficiencias temporales, aunque en realidad la disponibilidad de nutrientes no suele verse excesivamente afectada. Dentro de ellas, se comentan las siguientes:
"Dieta disociada de Hay"
Es la pionera y la precursora de todas ellas pues apareció en los
años 20. Se basa en que las proteínas y los hidratos de carbono no pueden
ingerirse simultáneamente, ya que no pueden ser digeridos y asimilados juntos
pues las proteínas requieren para su digestión un medio ácido y los segundos un
medio alcalino. Establece una serie de incompatibilidades que, según su autor, son las que hacen aumentar de peso.
"La antidieta" Esta dieta se puede
encuadrar también dentro de las dietas disociadas ya que se basa en el
principio de que lo importante no es sólo lo que se come sino también cuando y
en qué combinaciones, por lo que pertenece al tipo de dietas disociativas en
las que los hidratos de carbono y las proteínas no se consumen juntos y la
grasa se utiliza con sobriedad. Además, tiene en cuenta una serie de ciclos
naturales del cuerpo:. Según los autores de la antidieta, para rebajar de peso
"el secreto reside en liberarse de los desechos tóxicos.ya que una
situación de toxemia en el sistema constituye la base para ir ganando peso en
forma excesiva. Los excesos de toxinas corporales son los precursores de la
obesidad. El estómago humano no es capaz de digerir más de un alimento
concentrado a la vez"(sic). Según los autores de la antidieta hay otros
principios que ayudan a eliminar toxinas y que nos permiten perder peso:
- "Alimentos con alto contenido en agua: sólo 2 alimentos responden a esta exigencia: frutas y verduras. Cualquier otro alimento puede considerarse concentrado ( se ha eliminado el agua). Nuestro cuerpo es 70% de agua". Por eso, según los autores de la antidieta, "la dieta debe estar constituida por un 70% de frutas y verduras y 30% de alimentos concentrados: pan, carne, lácteos, legumbres.. Entre otras orientaciones de la antidieta, sin ningún tipo de justificación científica, están las siguientes: "Si se tiene hambre se puede comer fruta 3 horas después del almuerzo ó 3 horas después de la cena". "Es importante usar aderezos y condimentos que no lleven aditivos, conservantes químicos, azúcar o glutamato pues estos sólo agregan toxinas al cuerpo". "Evitar vinagre: es un fermento que suspende la digestión salival y retarda la digestión de almidones". "Sólo consumir pan hecho de harina integral".
EXCLUYENTES
Se basan esencialmente en eliminar de la dieta algún nutriente. Desde un punto de vista teórico, el hecho de que una dieta suprima determinado alimento no supone ningún problema ya que lo que el individuo necesita es energía y nutrientes y estos se pueden conseguir a través de las más variadas combinaciones de alimentos así, si no obtuvieramos la proteína de los alimentos de origen animal se podría suplir a partir de la de leguminosas, aunque sería necesaria una mayor cantidad de las mismas para cubrir los requerimientos. Sin embargo, el hecho de eliminar un nutriente es contrario a su propia definición: "sustancia que el organismo necesita y no puede sintetizar, por lo que debe ser aportada por la dieta, y cuya carencia producirá una determinada patología que sólo se corregirá administrando dicho nutriente". Por tanto, una dieta basada en la exclusión de un nutriente no tiene justificación desde el punto de vista nutricional y sí, por el contrario, ocasionará graves problemas de salud que conducirían, si la situación se prolonga, a la muerte irreversiblemente. Dentro de este apartado se pueden diferenciar tres grupos:
"Dieta de Atkins"
Es una dieta cetógena que consiste en reducir al máximo el consumo de hidratos de carbono (cereales, féculas, leche y derivados -por la lactosa, excepto el queso y la nata- legumbres, azúcar y productos azucarados) pero sin marcar ninguna limitación sobre lípidos (margarina y aceites) y proteínas.
Si analizamos su perfil calórico, el 67% de la energía procedería de las grasas, un 30% de las proteínas y sólo un 3% de los hidratos de carbono, lo que se aleja en gran medida del perfil ideal recomendado para una dieta equilibrada pues sería altamente hipercolesterolémica.
Para Atkins "la insulina es la hormona responsable del incremento de peso", "la ingestión de azúcar o de cualquier hidrato de carbono, no hace sino agravar todavía más la insuficiencia de azúcar en la sangre, alterando el ya desequilibrado metabolismo insulínico"."El azúcar es el aditivo alimentario más peligroso del mundo. Nuestra adición más común: puro, blanco y mortífero".
Es decir, considera a la obesidad un trastorno puramente metabólico común que se debe a los hidratos de carbono y olvida por completo que en el 90% de los casos, la obesidad es producida por un desbalance energético. Realmente, si analizamos esta dieta se observa que tiene una densidad de nutrientes muy baja y es muy pobre en fibra, por lo que el propio Atkins recomienda consumir megadosis de vitaminas y minerales, lo que el denomina "dieta supervitamínica" ya que las dosis diarias recomendadas no bastan, y la utilización de laxantes para paliar la falta de fibra.
El Peligro de las Dietas Mágicas (Primera parte)
En todos los países desarrollados, y el nuestro no es una excepción, la nutrición está de máxima actualidad pues la sociedad contemporánea muestra un interés creciente por los problemas que presenta la alimentación del hombre y va tomando conciencia de su estrecha relación con la salud, puesta de relieve por el impresionante progreso que han experimentado los conocimientos científicos sobre la naturaleza de los procesos nutritivos en los últimos años. Sin embargo, estos avances realmente espectaculares son, en ocasiones, difíciles de transmitir como mensaje y pueden resultar, a veces, incluso contradictorios.
Por otra parte, y desgraciadamente, este plausible interés motivado sin duda por el legítimo deseo de disfrutar de una vida larga y sana, se acompaña de la proliferación de toda suerte de recomendaciones basadas en mitos y creencias irracionales con completo olvido de los principios establecidos por el estudio científico de la Nutrición y, en no pocos casos, en flagrante contradicción con los conocimientos sólidamente documentados que actualmente poseemos. Así, han surgido una serie de falacias, mitos, "dietas mágicas",etc, que constituyen uno de los mayores problemas de la nutrición en las sociedades industrializadas. Aunque no existe duda de que muchas personas de buena fe pueden divulgar información inadecuada, también es cierto que apoyados en estas doctrinas existen negocios muy lucrativos que pueden conducir a situaciones patológicas irreversibles. El problema se agrava si tenemos en cuenta que la tendencia a consumir este tipo de alimentos y dietas se ha incrementado notablemente en los últimos años. Una información a la población que no llegue por los cauces adecuados puede dar lugar a un grave problema de salud.
Dentro de las "dietas mágicas", las que tienen una mayor popularidad son las de adelgazamiento que pueden constituir en la mayoría de los casos no sólo un fraude sino también un peligro para la salud. Estas dietas son consecuencia de la actual obsesión por perder peso y conseguir el llamado "peso ideal" que tanto preconizan los medios de comunicación, llegando a anteponerse el aspecto físico a la salud.
Es preciso recordar que aunque la obesidad es un problema de primer orden, la delgadez por debajo de ciertos límites, juzgada por el índice más utilizado actualmente- el índice de masa corporal [peso(kg)/talla2 (m)], inferior a 20- está asociada con una mayor prevalencia de ciertas enfermedades y con un aumento de la tasa de mortalidad. Muchas personas preocupadas por perder peso se encuentran, paradójicamente, dentro de los rangos de peso adecuados e incluso inadecuados por bajos.
Al hablar de "dietas mágicas", no nos estamos refiriendo exclusivamente a las de adelgazamiento, aunque les concedamos una gran extensión justificada por la realidad de su problema, sino también a todas aquellas que pretenden incrementar la longevidad y la curación de diversas patologías -cuyos tratamientos muchas veces son incompatibles con dichas dietas. Es obvio recordar que sería difícilmente imaginable que después del exhaustivo estudio de los productos naturales de la tierra o de las aguas, tal y como se conocen hoy en día, pudieran surgir unas cualidades tan importantes como las que se atribuyen a estos alimentos que no hubieran sido tenidas en cuenta por los que los investigaron y que, lógicamente, fijaron sus propiedades en un marco científico y con unos aspectos positivos y negativos que deben ser tenidos en cuenta. El secretismo no es aceptable en Ciencia y la comunidad científica está abierta y muy receptiva a cualquier novedad siempre que sea de garantía y publicada en revistas o presentada a congresos oficiales que tengan un adecuado comité de aceptación que garantice su calidad pero, sobre todo, que respondan a la verdad, y que ésta se pueda demostrar.
Aunque el papel de las vitaminas y minerales en la salud está fuera de toda discusión y, por supuesto del concepto de magia, el mal uso de los mismos se basa, a veces, en expectativas infundadas. Es cierto que una dieta variada vehiculiza todos los nutrientes necesarios, pero también lo es, como hemos comprobado repetidamente para la población mexicana y grupos de la misma, al igual que en otros países desarrollados, que por debajo de 2000 kcal/día tiene lugar una disminución lineal en el aporte de prácticamente todos los nutrientes, por lo que es difícil que se puedan cubrir las recomendaciones dietéticas. En situaciones de baja ingesta energética sería de gran utilidad un complemento mineral-vitamínico "personalizado", es decir, que aporte aquellos nutrientes realmente deficitarios para el individuo. Esta situación de complementación o suplementación adecuada a las circunstancias personales tiene un soporte científico y, por supuesto, nada que ver con la magia.
En relación con las llamadas dietas alternativas, dentro de las cuales destaca la vegetariana y, recordemos que en las recientes guías dietéticas para la población americana (Dietary Guidelines for Americans, 1995), se dice que una dieta vegetariana puede ser adecuada para los adultos. Esta afirmación no quiere decir más, y ya es bastante, que es posible en personas adultas obtener con alimentos de origen vegetal un resultado similar al de una dieta en la que intervengan también alimentos de origen animal. Hecha esta consideración, atribuir a la dieta vegetariana estricta propiedades mejores que las de una dieta no vegetariana equilibrada no se corresponde con la realidad científica y, evidentemente, puede presentar de modo potencial mayor dificultad para hacer frente a las necesidades nutricionales que una dieta mixta habitual. La credulidad del hombre en materia de alimentación es ilimitada. Muchos de nuestros conciudadanos creen a "pies juntillas" en las virtudes sobrenaturales que, se atribuyen a ciertos alimentos. Por otra parte, el consumidor se ve literalmente bombardeado por toda clase de opiniones infundadas y contradictorias y se encuentra, de hecho, en un estado de confusión que lo incapacita para distinguir la fantasía de la realidad. Informar de las falsedades que encierra en muchos casos una propaganda dietética es fundamental pero es, además, preciso idear un sistema capaz de impedir que este tipo de propaganda errónea llegue al público, imponiendo como condición necesaria la presentación de pruebas fehacientes sobre la veracidad de sus afirmaciones, evitando métodos de publicidad subliminal o desleal y garantizando la cualificación profesional de las personas que los promocionan. (Continúa)
Dr. Mario E. Muriel Linares
Tel 36 20 26 26 y 12 04 01 42



