Detalles Reciclados
Estado de ánimo: Contento
Soundtrack: Solamente una vez (Travieso Carmesí)
¡Hola a todos! Soy Mr. Rosatel, trayendo para ustedes algo de sabiduría popular desde lo más recóndito de nuestro ilustre y renombrado negocio…
El equipo de Fiancee nos ha pedido, rogado y suplicado nuestras aportaciones y no tuvimos más opción que ceder ante ello$ jeje.
Y es que nuestras aportaciones provienen de una serie de vivencias y experiencias que nuestro giro nos ha regalado, que van desde lo magnánimo y súper romántico… hasta lo bochornoso y simpático, sin pretender con esto exponer la privacidad de nuestros clientes.
Pero le cuento porque a mí me ha servido… ¡me ha servido!... verdaderamente es menos doloroso aprender de los errores ajenos.
DETALLES RECICLADOS
Al momento de “romancear” los hombres somos muy prácticos. Tenemos un machote establecido y ensayado desde la dulce adolescencia… Inclusive, no exagero si le digo que tenemos hasta un presupuesto estimado de cuánto nos costará conquistar a esa hermosa presa. Y como es de suponerse CASI siempre caen.
Y en casi se incluyen todas las desgracias, indiscreciones y errores de muchos hombres en el mundo. Ese ”casi” habla de nuestra incompetencia natural para ser “espontáneos y detallistas”.
¿Por qué las mujeres quieren eso? … Existe como un sentimiento natural en todas las mujeres de creer que todo lo que uno manifiesta como “detalle” ya fue usado antes, es decir: reciclado.
Y usan la famosa frase “seguramente eso le dices a todas”.
Ahí es cuando nos ponen a los hombres en una terrible situación: debemos ser detallistas… y aquí cometemos cualquier cantidad de errores.
No sabemos la justa medida entre ser romántico, cursi o empalagoso…
Una escena común en Rosatel es la del chavo que se va declarar y pasa por su detalle floral, imaginen la escena: se presenta con sus mejores galas, súper perfumado, alineado y con los nervios de punta; hace su pedido y a continuación viene el momento de la verdad: ¡redactar la tarjeta de mensaje!
Se rasca la cabeza, mira a su alrededor (esperando iluminación divina), escribe, inhala y no se nota muy convencido de su texto. Vuelve a escribir y enseguida hay una mueca de rabia e impotencia! … se equivocó! Pide otra tarjeta y viene de nuevo el mismo calvario… Esta escena se puede repetir varias veces hasta que el pobre muchacho recurre a algún buscador con la socorrida “frases de amor”… No lo niego… ¡Yo también lo he hecho!
Mujeres: no se imaginan por las que nos hacen pasar!! En serio es algo a lo que los hombres no estamos acostumbrados y en el detalle demostraremos una parte de nosotros, dará un mensaje subliminal de quien somos y qué pretendemos de ustedes.
Aunque no lo crean, este es un momento de la vida en el que la imagen es importante para nosotros. No queremos parecer codos o mucho menos cursis.
Y no es porque trabaje en el negocio de los detalles, pero me atrevo a afirmar que cuándo alguien regala flores siempre queda bien.
Afortunadamente Dios inventó las rosas para que Adán le pudiera pedir perdón a Eva por los dolores de parto y todo eso…




